Se帽or, Rey y Padre m铆o, nos presentamos delante de tu presencia para rogar que聽 tu bendici贸n y compa帽ia jam谩s se aparten de nuestras vidas.

Somos conscientes de nuestra necesidad de ti, de nuestras debilidades y de todas las luchas que a diario enfrentamos.

Necesitamos romper todo esquema aprendido desde nuestra infancia que nos separa de ti y nos vulnera tanto a nosotras como a nuestro pr贸jimo.

Nos hemos sentado en el lugar de quienes escarnecen y hemos tomado la vara para medir y juzgar los actos de las personas que nos rodean, constituy茅ndonos en jueces de sus vidas y聽 procesos.

Hemos pretendido que quienes est谩n enfermos a causa de sus traumas y la maldad que los gobierna, se comporten como personas sanas, y en vez de ser nosotras quienes conocemos tu orientaci贸n y contamos con tu gu铆a, quienes les proveamos alivio, exponemos sus heridas ante otros, sin notar que esa conducta nos deja en una posici贸n a煤n inferior a la de ellos.

Debemos usar la cr铆tica para resaltar el progreso de los nuestros y de nuestro pr贸jimo. Aprender a valorar sus avances por peque帽os que parezcan, as铆 como tambi茅n queremos que los dem谩s aprecien nuestros cambios por m铆nimos que parezcan.

Tu deseo ha sido que ofrezcamos la misma misericordia que t煤 nos ofreces y el mismo trato que tu nos das, debe ser reproducido en nosotras.

Hemos recibido perd贸n no s贸lo para aliviar el peso que la culpa nos impuso, sino para liberar a otros de su pesada carga.

Hemos recibido misericordia y piedad porque aunque merec铆amos el castigo nos diste con generosidad todo lo contrario.聽聽

Hemos sido rodeadas de tu bondad para ser multiplicadoras de ella, para expresarla en nuestros pensamientos, palabras y actos.

Hemos recibido esperanza verdadera, no en un futuro optimista o ilusorio, sino en la verdad y la garant铆a del cumplimiento de tus promesas.