Dios bueno en este tiempo donde todo parece ser arrebatado, te damos gracias porque nuestra mesa ha estado cubierta; no hemos tenido falta de ningún bien porque tu diestra nos ha sostenido con fuerza y con poder.

 

Nuestras almas están hambrientas por ver tu gloria sobrenatural como la vieron el profeta Elías y Eliseo, por oir de ti conforme te buscamos que una gran lluvia de bendiciones se oye venir sobre nosotros y nuestro mundo.

Hoy tenemos la certeza que el Dios de Elías y de Eliseo también será con nosotros.

Queremos decirte oh Dios, que eres el gran objeto de nuestros deseos; que contigo todo es floreciente.


Tu ausencia es desastre y muerte, te necesitamos,sin ti no podremos ver las maravillas que le mostraste a tu siervo Elías.

Tomame en tus brazos, de ti estoy confiado que pasaré el Jordán y cantaré al otro lado el grito de victoria.

Unge nuestras vidas  con fe, y confiamos que el mismo Dios que partió las aguas, aquí y allí; va delante de nosotros para mostrarnos sus maravillas hechas desde tiempos antiguos manifestado también en un Dios trino: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

Oh Señor prosperarnos conforme nos humillamos ante ti, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros; enciende con tu fuego nuestros corazones para volvernos a ti y experimentar un avivamiento en cada uno de nosotros.

Permítenos sentir los prodigiosos hechos como ocurrió en la vida del profeta Elías de poder ir tan lejos con una sola comida.

Que nuestro compromiso en el terreno espiritual sea tal,que el alimento sea sólido para crecer y no menguar, para que tu gloria descienda como la lluvia que representa tu bendición oh Dios sobre los que te buscan y vean el brillo del cielo en nuestras vidas, como se evidencio en la vida de tu siervo Moisés cuando bajó del monte; mientras buscaba tu rostro.

Clamamos y clamamos a ti como lo hizo Elías pidiendo que el fuego cayera sobre aquel holocausto para todos conocieran que tu eres real en la vida de aquellos que te invocan de veras.

Como necesitamos alimentarnos bien, espiritualmente hablando en un mundo sin esperanza, para conducirlos a tus brazos de amor y su hambre sea saciada por tu palabra y por tu Espíritu Santo.

Fortalecenos mientras llegamos,asi como le dijiste al profeta Elias levantate y come, pues gran camino te resta; así también Señor, haz con nosotros pues quien sabe las dificultades que experimentaremos en tal viaje quizás Señor tengamos que pasar literalmente muchos días antes de conseguir otra comida espiritual.

Somos tan necesitados de ti, como lo fue Elías que le quitastes las dificultades cuando reconoció que el mismo no podía hacer nada. Del mismo modo Pedro vio la puerta de hierro abierta ante él, por sí sola; pues sabemos que cuando nuestro Señor toma la obra en su mano, por desesperada que sea la situación, todo irá bien.

Amen y amen.

Leave a comment