Gracias amado Dios porque eres mi refugio en medio de la tormenta, gracias porque en este instante comprendo aún más que eres todo lo que necesito en mi vida, porque cuando me siento solo tú siempre serás mi refugio y  bajo la sombra de tus alas me das abrigo, tu Señor siempre serás quien me ayuda por lo tanto jamás tendré razones para temer. 

 

En ti me siento afortunado porque sé que cada una de tus palabras para mi vida es verdadera, y jamás has dejado ni dejarás en vergüenza a aquellos quienes ponemos en ti toda nuestra esperanza, tu palabra dice “Entonces en su angustia clamaron al SEÑOR y El los sacó de sus aflicciones. Cambió la tempestad en calma y las olas del mar callaron. Entonces se alegraron porque se habían aquietado, y El los guió al puerto anhelado” Salmos 107:28-30.

 

Por esto permanezco seguro y confiado porque gracias a tu infinito amor, has venido a mí en este día y me has llenado con tu presencia, gracias porque te puedo sentir cercano y saber que para siempre estarás conmigo. 

 

Declaro que ninguna emoción negativa, ningún dolor del pasado, falta de perdón, palabra malintencionada, tristeza o culpabilidad tienen el control sobre mi vida, porque tú siempre llenarás mi mente de fe y esperanza por medio de tu bendita palabra, que será la luz en mi camino y que en tiempos de debilidad alumbrará mis ojos para ver las cosas como tu las ves. 

 

mi vida entera te pertenece a ti mi Dios, todopoderoso, creador del cielo y de la tierra y de donde viene mi socorro en tiempos de angustia, por lo tanto no me angustiaré, ni me preocuparé cuando las cosas no parezcan ir por el camino que yo esperaba, antes bien siempre recordaré que tu siempre estarás aquí para mi obrando poderosamente a mi favor y que todo lo que suceda en mi vida obrará para mi bien conforme a tu propósito eterno. 

 

En el nombre de Jesús.

Amén y amén.