Te amamos profundamente Padre santo y bueno, queremos declararlo a voz en cuello, con el corazón lleno de amor y gratitud, sabiendo que has estado al frente de nuestra vida, supliendo toda necesidad que podamos tener.

 

Gracias por haber salido en nuestro rescate para limpiarnos, perdonarnos,  guardarnos, protegernos, acompañarnos pero principalmente, adoptarnos como tus hijos.

 

No somos huérfanos, no estamos solos, no hay algo más importante que ocupe tu interés, que no seamos nosotros.  Somos la joya de tu creación y nos diste tanto valor como para enviar a tu Hijo en nuestro rescate.

 

Gracias porque pese a que nuestros padres terrenales no hayan cumplido a cabalidad su tarea, sabemos que tu viniste a nuestra vida para completarla.

 

Hoy bendecimos a cada padre en esta tierra y te rogamos que perdones sus errores y que nos permitas honrarlos como tu esperas que lo hagamos, porque entendemos que también ellos, tienen fallas, como las hemos tenido nosotros.

 

Te rogamos que bendigas cada hogar, cada familia y cada padre, para que los ojos de su entendimiento sean abiertos y el compromiso con sus hijos se constituya en un deber imperioso que lo estimule a cumplir con lo que se espera de él.

 

Trae Señor sanidad al interior de cada familia, respeto entre los cónyuges y comprensión para que cada uno cumpla con las funciones que le fueron asignadas.

 

Que tu gracia sea vista en la vida de cada padre que se esfuerza por asumir responsablemente su tarea paternal con total responsabilidad.

 

Que tu misericordia sea puesta sobre la vida de cada padre que por la razón que sea, haya abandonado a sus hijos, de modo que el Espíritu Santo le convenza acerca de sus faltas y lo conduzca al arrepentimiento.

 

Necesitamos más compromiso en la crianza, en el consejo, en el apoyo a nuestros hijos, para que de ese modo, tengamos sociedades más equilibradas, más fuertes, más conscientes y más llenas de tí.

Gracias por ser un Padre insuperable, incomparable y magnífico, que ha salido en rescate de sus hijos, que ha roto todo yugo de orfandad que nos limitaba y nos ha rodeado con su amor y su bondad.

 

En el poderoso nombre de Jesucristo.

 

Amén y amén.

Leave a comment