Gracias Padre porque para cada circunstancia específica, podemos sustentarnos en tu Palabra, en tus promesas, sabiendo que cuando oramos estamos mostrando necesidad de ti, de tu intervención divina y además de que nuestra esperanza está puesta en ti, en el eterno, el que siempre nos ayuda.

Y es que el amor del Padre se expresa cuando leemos en (Romanos 8:32) el que no negó ni a su propio Hijo, sino que Lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también junto con Él todas las cosas? .

Solo en Cristo debemos poner nuestra esperanza, sólo en Él, debemos confiar hoy y siempre para que la angustia a lo que viene, al futuro, no arruine en nuestras almas la fe que tenemos en nuestro salvador y redentor que vive y reina para siempre.

Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy (Mateo 6:34).

Hermoso Jesús, ayúdanos a no angustiarnos ni a preocuparnos por aquellas cosas de las cuales solo tú tienes poder para cambiar; que nos dediquemos mejor a la oración y a depositar toda nuestra esperanza en nuestro Padre poderoso.

De tu mano Señor saldremos siempre en victoria. Atesoramos tu palabra en nuestro corazón: No tengas miedo, porque yo estoy contigo; no te desalientes, porque yo soy tu Dios. Te daré fuerzas y te ayudaré; te sostendré con mi mano derecha victoriosa. (Isaías 41:10).

Padre, que el Dios de la esperanza nos llene de toda alegría y paz a nosotros que creemos en Él, para que rebosemos de esperanza por el poder del Espíritu Santo. (Romanos 15:13). 

Señor vivimos solo para ti, para agradarte en todo no vivimos ya según los criterios del tiempo presente; al contrario, anhelamos cambiar nuestra manera de pensar para que así cambie nuestra manera de vivir y lleguemos a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que te es grato, lo que es perfecto. (Romanos 12:2).

Gracias Dios, oímos tu tierna voz cuando nos dices: El Señor tu Dios está en medio de ti; ¡Él es poderoso, y te salvará! El Señor estará contento de ti. Con su amor te dará nueva vida; en su alegría cantará. (Sofonías 3:127). 

En esta noche decimos a nuestro espíritu: Mantengámonos firmes, sin dudar, en la esperanza de la fe que profesamos, porque Dios cumplirá la promesa que nos ha hecho. (Hebreos 10:23). 

Alabado sea Dios, por su fiel amor y su misericordia.

Hemos orado a ti Padre, en el nombre de tu amado Hijo Jesucristo y con la presencia de tu Santo Espíritu amén y amén.

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