Gracias mi amado Señor por enseñarme que no hay métodos, o maneras extrañas o distintas para presentarme delante tuyo, no existe  ninguna forma única para agradarte y alegrar tu corazón más que cuando entro en privado y te dejo ver todas mis angustias, mis temores, mis deseos, mis dudas, cuando abro mi alma y te dejo ver mis debilidades, porque es en ese momento donde tomas control de mi vida y me transformas a tu imagen y semejanza.

Hoy quiero acercarme con fe en ti Padre, pues en tu palabra me dice que (Hebreos 11:6 RV60)  sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. yo deseo obtener ese premio, ese galardón por buscarte, porque entendí que el valor de estar en la intimidad contigo saldrá a la luz, pero no por mi cuenta, sino que serás tú, quien se encargará de mostrarlo a los que están a mi alrededor sin necesidad de estar exhibiendo mi vida espiritual, porque tu eres quien hará brillar tu rostro sobre mi.

Gracias Padre por traer hoy esta revelación tan importante a mi vida, por enseñarme que estás aquí, siempre dispuesto para mi, porque me esperas para rescatarme de mis problemas, para escuchar todas mis necesidades, porque me devuelves la vida en circunstancias difíciles y porque me das la confianza de entrar y cerrar la puerta para poder ser yo mismo y expresarte todo lo más malo y dejar abrir mi alma para que veas la peor parte de mi y saber que nunca me vas a reprochar ni a criticar por mis actos.

Gracias por enseñarme tu palabra, por traer discernimiento a mis pensamientos y darme libertad para orar y presentarte mis peticiones sabiendo que no exiges requisitos ni preámbulos, que no hay formas ni maneras para presentarme delante de ti, y saber que el simple  hecho de venir ya es de tu agrado y te deleitas en mi, pues tu interés es que seamos humildes y sinceros al acercarnos a ti, tener un corazón sensible a tu palabra, a tus consejos y a que alcancemos lo que anhelamos y que al orar no necesitamos palabras adornadas ni lugares específicos, sino simplemente buscar el lugar adecuado donde podamos tener un hermoso encuentro solos los dos, y eso es en privado, en lo secreto y en lo más íntimo.

Gracias Señor por mostrarme que tu mayor interés es que me acerque a conversar contigo, que me pierda entre tu sonrisa,  en ese lugar aislado, donde podamos vernos cara a cara, donde yo pueda contemplar tu hermosura y donde tu puedes susurrarme al oído las intenciones maravillosas y los planes unicos que tienes para mi vida, siempre guiados por tu perfecta y buena voluntad.

Gracias por darme la certeza de que no hay una manera exclusiva para disfrutar de tu compañía  y que en lo secreto puedo comportarme como ese niño en los brazos del papá, que en medio de lágrimas y palabras, puedo pedirte lo que sea, y tú lo provees y lo concedes, porque eres ese excelente y sombroso Padre que siempre tiene un lugar único y especial para cada uno de sus hijos. Te amo Papá.

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