Padre de ahora en adelante, mi vida te pertenece, el enemigo no puede venir a molestarme, porque tú eres más grande y poderoso que cualquier espíritu de mentira que quiera destruirme, tú Señor revelas y sacas a la luz todos los planes perversos que haya sobre mi vida.

Te pido Señor que me ayudes a ser valiente, a tomar la poderosa arma de la oración en contra de los que quieren hacerme daño, dame la sabiduría adecuada, la inteligencia y la elocuencia para declarar con autoridad tu palabra, pues en ella me dices: (Isaías 44:24-26 NBLA) Así dice el Señor, tu Redentor, El que te formó desde el seno materno: Yo, el Señor, creador de todo, que extiendo los cielos, Yo solo y afirmo la tierra sin ayuda, hago fallar los pronósticos de los impostores, hago necios a los adivinos, hago retroceder a los sabios, y convierto en necedad su sabiduría. 

Padre, creo firmemente en esta promesa, tú el perfecto hacedor de todas las cosas, no permitirás que ninguna mentira pueda rondar para aniquilarme, y por el contrario tú harás que se rompa cada atadura que haya contra mí, y no prospere y caiga por el poderoso nombre de Jesús.
Señor Jesús, te pido que no permitas que mi enemigo triunfe sobre mí. Oro para que en todos los sentidos me concedas la victoria sobre mis enemigos y no dejes que se regocijen en mi destrucción.

Amado Señor, en tu palabra dice que ya quedó anulada todo decreto que había sobre mí, tú perdonaste mis pecados, eliminaste todas mis maldiciones y quedaron clavadas contigo en la cruz, por lo tanto me declaro libre.

Padre, Gracias por anular el documento de la deuda que había contra mí, como dice en tu palabra: (Colosenses 2:13-15 NTV) Ustedes estaban muertos a causa de sus pecados y porque aún no les habían quitado la naturaleza pecaminosa. Entonces Dios les dio vida con Cristo al perdonar todos nuestros pecados.  

Él anuló el acta con los cargos que había contra nosotros y la eliminó clavándola en la cruz. De esa manera, desarmó a los gobernantes y a las autoridades espirituales. Los avergonzó públicamente con su victoria sobre ellos en la cruz. 

Señor por tu obra maravillosa, quedan rotas las cadenas que me atan a toda maldición generacional, es quitado todo orgullo, lujuria, perversión, rebelión, brujería, idolatría, pobreza, todo eso ya queda eliminado y todos los seres espirituales de maldad y toda autoridad sobre ellos, quedó anulada por medio de Cristo que los humilló públicamente y los llevó prisioneros, por su obra en la cruz.

Así mismo Padre, por el poder del Espíritu Santo rechazo sobre mi mente todo miedo, confusión, fracaso y destrucción que quieran venir a atacarme con pensamientos de mal.

Padre amado, aleja de mí toda adicción que quiera ponerme cadenas de muerte y fracaso; destruye los enemigos que operan sobre mí y sobre mi familia, quita todo lo que nos aleje de tu presencia y de tu propósito para nosotros, que nada pueda venir a tocarnos y hacernos perder las bendiciones que tienes para nosotros.

Señor, te pido queden anuladas todas las palabras que hayan salido de mi boca, que fueran de maldición y haya hablado en contra de mi vida, de mi familia y de mis hijos, que toda palabra negativa que haya sido proclamada sobre mi vida por otras personas, incluyendo aquellas en autoridad, sea anulada en el nombre de tu hijo Jesucristo.

Señor te entrego toda mi vida, confieso que dependo de ti, te ruego que cuides de mí ser espiritual, que me des entendimiento, que ahora mismo queden rotas todos los pactos que haya hecho, juramentos y promesas que no son de tu agrado, y que por el poder de tu amor, todas esas maldiciones que hayan hecho contra mí, hoy se conviertan en bendiciones, porque es tu propósito para tus hijos.

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