Ayúdanos Señor a abandonar nuestra conducta torpe de querer vivir una “vida normal” en medio de quejas, aburrimiento, pesimismo y rutina; cuando tu nos has invitado a vivir una vida eterna contigo.

Queremos ser parte de aquellos a quienes nos sea revelado tu grandioso conocimiento  para ser enriquecidos en toda dimensión y que el fuego de tu amor sea avivado en nuestro corazón para tener una vida tal como tu pretendiste que fuera desde el principio.

Llena nuestra vida de los auténticos valores, para que podamos decir con alegría que hemos vivido en realidad y no vivir sin sentido ni razón.

No queremos perder nuestro tiempo procurando conocer patrones humanos para imitar, cuando podemos conocerte a tí y ser verdadera semejanza tuya, pues tu dijiste que el conocimiento humano es pasajero y temporal.  

Como lo escribió Pablo:  No se engañen a ustedes mismos. Si alguno se cree sabio según la sabiduría de este mundo, primero hágase ignorante para ser verdaderamente sabio. Porque la sabiduría de este mundo es una tontería para Dios.

Así está escrito: «Dios atrapa a los sabios en la propia ingeniosidad de ellos». Y además: «El Señor sabe que los pensamientos de los sabios no valen nada». Por eso nadie debe alabarse por seguir a un ser humano, pues todo es de ustedes: El mundo, la vida, la muerte, lo presente o lo futuro. Todo les pertenece a ustedes, ustedes pertenecen a Cristo, y él pertenece a Dios.

¡Qué magnífico panorama! ¡Qué fabulosas posibilidades y potencial dependen de esta sencilla relación contigo Señor!

Ayúdanos a ver que en Jesús el Mesías hay vida, luz, libertad, abundancia y haz que tengamos verdadera hambre y sed de ellas. 

 

Lo pedimos en Su nombre.

 

Amén.

Leave a comment