Gracias por que tu Santo Espíritu se manifiesta a nuestras vidas, convenciéndonos acerca de nuestros errores y mostrándonos la manera efectiva de corregirlos.

Dios cuida de la gente sin patria, y sostiene a huérfanos y a viudas. 

Si estamos viviendo situaciones adversas, debemos conservar intacta la esperanza en la liberación, porque tú eres el más compasivo de todos los seres.

No hay dolor que te sea ajeno, no hay sufrimiento que no quieras aliviar, no hay abandono en el que nos dejes tirados, sino que por el contrario, tú lloras con los que lloras y les ofreces efectivo consuelo.

Tú envías tu provisión para quienes están desamparados, de modo que sepan que tú estás presente y atento a su necesidad.

Dios hace que  fracasen los planes de los malvados.  Todo lo que el mal piensa en nuestra contra, es confundido y termina siendo fallido.

Tú nos cercas con tus ángeles para que nadie nos dañe, tú estás interesado en preservar nuestra integridad y en mantenernos fuera del alcance del enemigo de nuestras almas.

Nos has puesto en lugares altos, donde ninguna estrategia de las tinieblas pueda concretarse, ni resultar exitosa en nuestra contra.

Ciudad de Jerusalén, ¡que tu Dios reine por siempre,por todos los siglos! 

Que tú reines y gobiernes en todos y sobre todos Señor, que tu gloria se manifieste en la ciudad escogida, pero también en tu pueblo escogido, desde ahora y para siempre.

Que todos los que han de ser agregados a tu pueblo, atiendan a tu voz y sean juntados de los cuatro puntos cardinales de la tierra, para que todos a una podamos gritar a viva voz:  ¡Alabemos a nuestro Dios! 

Gracias Padre eterno, gracias Poderoso Dios, porque podemos acudir a ti, porque contamos contigo, no estamos solos, no estamos perdidos, no hemos sido abandonados a nuestra suerte, tenemos un buen Dios, Rey y Señor que se preocupa por los suyos y hace todo lo necesario para entregarles el bienestar que esperan.

Te alabamos y bendecimos tu santo nombre.  En Jesucristo.

Amén y amén.

Leave a comment