SALMO 4, ORACIÓN PODEROSA, PARA DORMIR Y DESCANSAR TRANQUILO

¡Hazte presente, Dios mío, y muéstranos tu bondad, pues no faltan los que dicen que tú no eres bondadoso!

Aunque muchos puedan decir que tu no intervienes o que no estás atento o presente en nuestras vidas, Yo me siento seguro de ello.

Hay muchos que son felices comiendo y bebiendo de más, pero yo soy muy feliz porque mi alegría viene de ti.

Mi gozo depende de la cercanía que comparto contigo, mi felicidad proviene de la paz que da una conciencia tranquila y un corazón confiado en tu amor y tu bondad.

Las cosas temporales de la vida, todos los objetos o placeres que puedo disfrutar, no son lo primordial para mí, los agradezco, les doy su correcto aprovechamiento, pero no permito que pongan lazo a mi corazón.

Cuando me acuesto, me duermo enseguida, porque sólo tú, mi Dios, me das tranquilidad.

Sólo tu eres quien produce mi paz, saber que tus ángeles acampan a mi alrededor, que tu vigilas mi sueño, me permite dormir como en un lugar fortificado.  

No podría pedir más, que llegar a cada noche con la tranquilidad de saber que cada día que finaliza es uno más cerca de ti.

Te amo y te adoro mi precioso Dios. Mi excelentísimo Rey, mi amado Redentor.

En Cristo mi Castillo y fortaleza.

Amén.

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